Pascual Fernández

Pascual Fernández

  • Carmen
  • Recuerdos
  • Me acuerdo de…

Eterno verano

28 de junio de 2008 por Carmen

“Para la mente, los muertos mueren una vez; para el corazón mueren muchas veces”

Hace sólo unos meses, Pascual me decía: espero que te den pronto el traslado, porque, si el año que viene  tengo que organizar yo solo a los críos antes de ir a trabajar, no sé si podré. Yo sonreía a sabiendas de que él siempre podía con todo, y yo en cambio, con tan pocas cosas. Si en aquel momento  hubiera sabido que me tocaría a mí sola ser madre y padre veinticuatro horas al día, períodos vacacionales incluidos, me habría vuelto loca.

Estos meses con Jorge y Belén a solas están resultando agotadores, hay días que, incluso diría, insufribles. A la pérdida de un marido, se añade la pérdida de un padre, y no sé qué dolor es más lacerante. Belén tiene reflexiones desconcertantes, me pide ayuda, que haga algo para que su padre vuelva. Ante mis explicaciones reiteradas para hacerle comprender que Pascual no va a volver, ha decidido suplicarme que me case de nuevo, que ella lo necesita, que sus amigos pensarán que no tiene padre. Supongo que es el último recurso en el que confía su pensamiento mágico de cinco años para intentar recuperar a Pascual.

Cuando veo a Jorge crecer, siento mucho miedo, porque, al menos, Belén, a día de hoy, tiene recuerdos a los que aferrarse. Pero, Jorge… ¿qué sucederá cuando tenga que explicarle la muerte de su padre y de nuevo tengamos que revivir todo este proceso tan doloroso que Belén y yo estamos realizando?

“¿En qué brazos amantes, en qué afecto sincero
Podrás hallar refugio, cuando el amor te hiera?
¡Huérfana!…Esa palabra dolorosa que encierra
Todas las infinitas tristezas de la Tierra”

“In Memoriam”. Francisco Villaespesa

Hay días en los que creo que casi rozo la locura: el martes pasado, sin ir más lejos, había comprado un toldo infantil para ponerles sobre la piscina. Muy resuelta, decidí montarlo para comprobar si estaban todas las piezas; yo, que tengo dificultades hasta para montar los regalos de los huevos Kinder. Cogí mi plano y pensé que, con la ayuda de los nanos hasta podía ser divertido. Cada uno de los soportes iba numerado y era tan simple como comenzar ensartando unos con otros.” ¡Qué pedagógico!, pensé, si hasta Belén va a repasar los números y va a potenciar su visión espacial ( tan poco desarrollada en el caso de su madre)”. Cuando ya parecía terminado este paso, Jorge decidió hacer de las suyas y estropear nuestro concienzudo trabajo. A la hora, ellos, cansados, habían salido del comedor, dejándome con los topes, los soportes, el plano, y con un llanto cargado de impotencia y cabreo, reprochándole incluso a Pascual lo tranquilo que él estaba en “su casita de la muerte” y yo allí con aquel plan. Sólo necesité una hora más, pero al fin lo conseguí. Volví a desmontar el tambaliche y lo guardé en su caja entre aliviada y orgullosa.

Cuando llegó la hora de dormir, Jorge lloraba y lloraba, y al cabo de una hora decidí sacarlo de la cuna y sentarlo conmigo, mientras yo intentaba cenar. Belén tardó poco en hacer su aparición. Después de todo un día de conversaciones incoherentes con Jorge y conversaciones demasiado inteligentes con Belén, cuando a las once de la noche yo seguía escuchando: “la luz, la luz, el coche se ha roto, no hay agua, mamina, calle…” que son las frases estelares del gordo, yo creí que me estaba volviendo loca, y que cuando acabase aquel eterno verano y llegase el esperado momento de la vuelta al trabajo, mis palabras al entrar al aula serían: la luz, la luuuuzzz…

No pude evitar reírme al hacer balance de aquel fatídico comienzo de verano. Por eso, si a día de hoy estoy profundamente agradecida a algo, es a mi mente prodigiosa que me permite sonreír en momentos de tanta angustia; que me permite seguir sin flagelarme con los recuerdos; que me permite sentirme triunfante porque, al menos hoy, he conseguido montar un toldo probablemente más decorativo que útil.  Agradecida a Pascual porque cada vez veo el mundo más con sus ojos, porque tengo la certeza de que a través de los míos él lo sigue mirando, y lo que ve le parece bueno.

Publicado en: Carmen

No permitas que te olvide

28 de junio de 2008 por Carmen

Hola Pasqui:

Como dice la canción, tendría tantas cosas que decirte que no sé ni por dónde comenzar, y algo así me está pasando a mí en estos momentos.

El otro día leí el comienzo de tu pagina y decía que te fuiste como entraste, sinceramente, no tuve la oportunidad de despedirme directamente de ti, aunque sé que has visto las lagrimas que a solas se me han derramado por la cara cuando he pensado en ti, sin poder entender por qué Dios, ese Dios al que hemos rezado, con el que hemos compartido tantos momentos, ha querido arrebatarnos tu presencia y llevarte con él.

Ante esto y después de mucho pensar, he creído que Dios quiere prepararnos un paraíso tan perfecto cuando nos vayamos, que te necesitaba a su lado para que así fuera. ¡Quién iba a darnos  esa acogida como lo hacías en las pascuas que compartíamos hace ya algunos años! Yo estoy convencido de que el cielo tiene que ser un sitio divertido y ahora más que nunca, estoy convencido de que el día que parta de este mundo, uno de los alicientes que tendré será el volver a verte y a disfrutar de tu presencia.

Es curioso cómo se puede echar tanto de menos a una persona que aunque hemos compartido una amistad, y lo de amistad lo digo con todas las letras, realmente debido a la distancia y un poquito o un mucho a la dejadez, hemos podido convivir a penas treinta o cuarenta días en total de los ya casi diez años que nos conocíamos.

[Leer más…]

Publicado en: Recuerdos

Un curso diferente

11 de junio de 2008 por Carmen

Este curso iba a ser un curso más. Un curso lleno de ilusiones y trabajo, de esfuerzos y satisfacciones. Comenzamos en Septiembre con nuevos libros, nuevas clases, nuevos alumnos. Y nuevos compañeros que llegaron, de maestros que disfrutan con su trabajo y que llegaron llenos de energía: Inma Tovar, Maribel, Faustino, Belén, Mª José, Mª Carmen, Jose María….y tantos otros.
Entre ellos llegó Pascual, como definitivo, venía a quedarse. Había encontrado su lugar y el cole que le gustaba.
Y es cierto que se quedó con nosotros ya para siempre, porque por Diciembre, el día 7 se nos fue tan de repente que no podíamos creer que fuera cierto.
Durante su corta permanencia en nuestro colegio nos enseñó mucho, no sólo a sus alumnos/as; también a sus compañeros. Era un maestro en toda la extensión de la palabra, siempre dispuesto a ayudar, siempre sonriendo y ofreciendo a la vida cada día lo mejor de sí mismo. Porque ser maestro significa vocación , esfuerzo e ilusión.
 
Nos ha dejado un vacío tan grande y mucha tristeza, aunque somos muy afortunados por haberle conocido y haber podido compartir con él tantos momentos.
Ahora que termina este curso siento tristeza al echar la vista atrás y un poquito de nostalgia…
 
La vida sigue y vendrán otros cursos, otros alumnos, otros compañeros, pero sé que para los que vivimos aquí el curso 2007/08 ya no será uno más, sino aquel en el que tuvimos la suerte de haber conocido a un compañero único, ya para siempre vivo en nuestro recuerdo y nuestra memoria.

Gracias por todo, Pascual.

Juani Molina

 

Publicado en: Recuerdos

Tú me descubres mi pequeñez

1 de junio de 2008 por Carmen

Hola Carmen, mis deseos enormes «no sé de qué», o al menos no sé de qué decirte. Bueno a ti saludarte, y los nanos también, espero que la operación de Jorge fuese bien. Así debe ser.

Y a ti Pascual, decirte lo siguiente:

¿Por qué tú me descubres mi pequeñez?

Había creído por un momento que era algo importante, había soñado que nada puede con nosotros (y tú lo sabes por nuestras conversaciones), había manifestado que las contradicciones de la vida no nos amedrentarían, había pensado que, casi todo, lo podemos… y ahora vienes tú, con tu viva voz… con tu propia experiencia… y me dices que no siempre es así.
 
¿Por qué tú me descubres mi pequeñez? Pascual, tú sabes que siempre lo pensé y lo sigo haciendo: «Hoy somos, en vida, y mañana también somos en muerte», pero fíjate, tu muerte me ha hecho seguir sintiéndome pequeño, finito, nada… y al mismo tiempo tu vida pasada, presente y futura, me sigue haciendo pensar como ayer.
 
Sé que te alegrará, voy a ser papi… nuevamente. Y ahora, me hace sentir más pequeño. Tú, tú eres el responsable. Me lo dijiste en vida, me lo dices en muerte, y me lo dices en resurrección.
 
Gracias Pascual, porque hoy, igual que ayer me haces reflexionar, caer en la cuenta, y contemplar que la vida es un cúmulo de optimismos realistas, que no podemos dejar que se conviertan en negativismos idealistas.

Gracias por seguir haciendo que descubra mi pequeñez, madre de toda grandeza. Gracias.

Tu amigo Mariano Arnaldos.

 

Publicado en: Recuerdos

Cita

1 de junio de 2008 por Carmen

«Dios no es un cazador furtivo que acecha a la pieza a traición. Es un jardinero que, lleno de cariño y respeto, corta la flor cuando es más bella, cuando está en sazón, para darle la felicidad siempre en su presencia».
 
María Marín

Publicado en: Recuerdos

  • « Página anterior
  • 1
  • …
  • 18
  • 19
  • 20
  • 21
  • 22
  • …
  • 29
  • Página siguiente »