Este curso iba a ser un curso más. Un curso lleno de ilusiones y trabajo, de esfuerzos y satisfacciones. Comenzamos en Septiembre con nuevos libros, nuevas clases, nuevos alumnos. Y nuevos compañeros que llegaron, de maestros que disfrutan con su trabajo y que llegaron llenos de energía: Inma Tovar, Maribel, Faustino, Belén, Mª José, Mª Carmen, Jose María….y tantos otros.
Entre ellos llegó Pascual, como definitivo, venía a quedarse. Había encontrado su lugar y el cole que le gustaba.Y es cierto que se quedó con nosotros ya para siempre, porque por Diciembre, el día 7 se nos fue tan de repente que no podíamos creer que fuera cierto.
Durante su corta permanencia en nuestro colegio nos enseñó mucho, no sólo a sus alumnos/as; también a sus compañeros. Era un maestro en toda la extensión de la palabra, siempre dispuesto a ayudar, siempre sonriendo y ofreciendo a la vida cada día lo mejor de sí mismo. Porque ser maestro significa vocación , esfuerzo e ilusión.
Nos ha dejado un vacío tan grande y mucha tristeza, aunque somos muy afortunados por haberle conocido y haber podido compartir con él tantos momentos.
Ahora que termina este curso siento tristeza al echar la vista atrás y un poquito de nostalgia…
La vida sigue y vendrán otros cursos, otros alumnos, otros compañeros, pero sé que para los que vivimos aquí el curso 2007/08 ya no será uno más, sino aquel en el que tuvimos la suerte de haber conocido a un compañero único, ya para siempre vivo en nuestro recuerdo y nuestra memoria.
Gracias por todo, Pascual.
Juani Molina
