Hola mi nombre es Paula, llegué aquí a través de un foro… solo quería saludarte, enviarte un abrazo. Pascual ha de estar orgulloso de vos, así lo creo…
Yo perdí físicamente a mi papá también repentinamente en febrero de este 2008 que pasó, de un infarto cruel e inesperado, y como a vos te pasa, ya nada es casualidad desde que él no está…
No sé si me guía desde un lugar donde yo no lo puedo ver… no sé si soy yo la que busca hilos de conexión entre lo que me sucede y su persona… Solo sé que, al mismo tiempo que creí que se me terminaba la vida, un mundo mágico se abrió paso y es en él en donde vivo ahora…
Lo siento, le hablo, hasta a veces me responde… no con palabras, por supuesto, pero quizá más importante, con hechos… y me dejo llevar… ya no peleo ni con la vida, ni con Dios, ni con el destino, y trato de no hacerlo tampoco conmigo misma… Me alegra, aunque sea contradictorio, leer tu blog; me duele tu dolor, me alegra tu empuje, tus ganas… para seguir, a pesar de todo, para intentarlo, a pesar del dolor.
Un fuerte abrazo.
Paula Danini.

Hacía mucho que no nos veíamos, la última vez que nos vimos tú paseabas a tu peque y tenías prisa porque le tocaba la merienda. Yo esperaba en el coche repasando hasta que se hiciera la hora para entrar a la preparadora de las oposicones dichosas. Al despedirnos dijimos, bueno… hasta los exámenes, pues era el momento en el que cada dos años coincidíamos y era entonces cuando en breves momentos nos poníamos al día, pero ese año no fue así, solo vi a Carmen. Hay muchos momentos buenos que recuerdo, pero hay uno muy especial que me hace recordarte cada semana. Cómo olvidar ese masaje en la piscina de Archena en mis gemelos (en la primera marcha franciscana), ese masaje, que quién me iba a decir que iba a ser el primero de muchos otros y no solo en los gemelos. Cada vez que la fisio me dice que me va a atar, recuerdo cómo tuvieron que cogerme las piernas mientras tu me dabas el masaje, porque no había forma. Recuerdo la patada que te di y que te acordaste de toda mi familia. Recuerdo cómo estabas siempre dispuesto, recuerdo cómo nos hacías reir, recuerdo a una gran persona que a pesar de la distancia y el tiempo, siempre estaba presente.
Cuendo sólo quedan dos días para que se cumpla el aniversario de tu partida, me llega de Madrid esta foto. Y me llega como todo lo que nos ha llegado de tí este año; por sorpresa, con mensaje, ¿con una señal? No lo sé, no he estado en el otro lado, todavía. No sé si tú nos hablas, sí sé que estás muy cerca de los que te quieren. Han sido muchas vivencias…
Todos los años me ha gustado celebrarlo en el cole y hacer una pequeña tontería, un detalle sin importancia para recordarlo. El año pasado así lo hice – un rudimentario powerpoint con las fotos de los/as maestros del cole. A Pascual le hizo reir. También reíamos cuando me decía :”Juani, seguro que a nosotros para jubilarnos en vez de a los 60 nos la van a alargar a los 70 y no veas cómo vamos a estar…”.