Gracias a Carmen, Belén y a J. Antonio por este sitio al que acudir para visitarte. Me es reconfortante tenerte, es como un espacio físico, una habitación donde estar solos tú y yo, recordando cada vez tantas y tantas cosas que hemos compartido, tantas charlas, consejos o simplemente hablar de nosotros y nuestro entorno, y por supuesto tantos cafés tomados, como refleja el tiempo que hemos vivido. No es que sin este espacio no pudiera visitarte, TÚ sabes que sí, es más, casi nunca que vengo tengo fuerzas para escribir, o más bien, es que no lo necesito, me basta con estar un rato contigo y nada más, sigues siendo el mismo y provocando las mismas sensaciones que siempre: ARMONÍA, SERENIDAD Y ALEGRÍA, y eso ya es suficiente, solo estar aquí me relaja y me ayuda a pasar el resto de días en el que la mayoría de las personas con las que tratamos no creen más que en si mismos y tú me ayudas a ver a los demás, ahora, como antes, como SIEMPRE. Hoy ya es un día mejor.
Juan Alfonso

Estoy escribiendo aquí por mí y por los demás, no por ti, o mejor dicho, sí que estoy escribiendo por ti pero no te escribo a ti, sino a los demás, no quiero derramar lagrimas, sino sonrisas, risas, carcajadas incluso; y tu recuerdo es triste y me impongo reír por Ti, para Ti, tu recuerdo no puede ser triste, tú no eras así, haced memoria y decidme quién ha visto a Pascual triste, todos los que hemos compartido mucho o poco tiempo del suyo, sabemos que Él era la luz, la sonrisa que quizás nos faltaba a los demás y eso nos iluminaba y hacía que pareciera que nosotros también irradiáramos luz y sonrisa cerca suyo, pero no era la nuestra, sino la suya. Haced memoria y reíd, sonreíd, porque nunca hemos visto a Pascual sino haciendo que nos sintiéramos bien, por tanto Él quiere que sigamos así, y así vamos a seguir. No es hora de preguntar por qué ha estado tan poco tiempo con nosotros, sino de dar las gracias por haber tenido la suerte de haberle tenido, gracias a Dios por haberle hecho así y haberle puesto en mi camino, en nuestro camino, y gracias a Pascual por habernos elegido entre sus amigos.