Si alguien intentase algún día descifrarme, sin duda acudiría a mis libros preferidos de poesía porque ahí residen las claves de lo que soy. Pero, hablar de Pascual es hablar de su música: de Manolo García, porque sus canciones lo acompañaron desde siempre, sirvieron como excusa para relatar cuentos, como tema de discusión sobre el significado de sus letras, como dedicatoria en los aniversarios y hoy sirven como mensajes que él, a modo de guiño, me lanza desde no se dónde. Pero, sobre todo, estas canciones trazan el itinerario que casi a tientas he recorrido en los últimos meses. Dicho de una forma más sencilla, describen cómo afronto día a día la pérdida de Pascual.
La primera canción que yo le recuerdo es de los burros, era una de sus preferidas, y a mí hoy no me parece más que un presagio de aquella madrugada del 7 de diciembre. Se titula “Tú me sobrevuelas”.
Muy dentro del bosque, sobre un manto de humedad
Sentados muy juntos, te contemplo y te oigo hablar (…)
De repente, miro y tiemblo porque ya no estás,
Entre nubarrones el viento te llevará.
Por el cielo cruzan brujas del alba.
Me siento estremecer, tu mirada es azabache
Escapaste entre alientos de fuelle y hoguera
Ululante, te vas ¿qué será de mí?
Sopor, duermevela, incertidumbre, ¿dónde estás?
Espero señales, saber que regresarás.
“Como quien da un refresco” me paralizó días después al oírla en su propio móvil:
Me detengo en las miradas
Me escapo detrás (…)
Con los ojos que me miran
Me puedo escapar (…)
Que el amanecer me encuentra
Siempre despierto
Que me desvela el hambre que de ti tengo
se va el alma silenciosa
por la ventana
se va detrás del lucero de la mañana.
Dame descanso
Como quien da un cigarro.
Tu mirada vuela negra, vuela
Es la flecha que hiere el tiempo
Que lo detiene, que lo hace eterno.Tu mirada.
A veces imagino por un instante
que no te has ido y el tiempo se detiene (…)
con mi locura conservo asombro
sobre los hombros, la alegría
que hasta ayer mismo compartimos.
Tu recuerdo me conmueve
Como al zagal nacido en estrechos valles
Conmueve el concierto de las mareas
A veces te veo por un instante
A veces siempre te sueño
Después, las lágrimas, la constatación lenta de que Pascual no iba a volver y que desde ese momento, mi vida sería otra cosa distinta; que el nuevo año traería ya para siempre a otra nueva Carmen. “Malva” es paradójicamente una de las canciones que había enseñado a Belén; qué ironía que con sólo cinco años tuviera que aprender tan bien el significado de la tristeza.
Te lloré como para rebosar mares
Como para reflotar naves
Que serán sólo astillas que descubrirán
Buscadores de pecios tierra adentro.
En otras vidas, en otros mundos vestidos de siglos,
Vestidos de asfalto sobre lechos marinos.
Sobre caracolas, fósiles y estelas
En el siempre y en el nunca de nuestro firmamento.
Por ti lloré tanto.
Porque de ti volví a aprender el nombre de las cosas
Porque de ti volví a aprender lo necesario
Pan, casa, destino, camino
De ti volví a aprender.
Del bosque de tu alegría
De manos de tu sereno misterioQuedaba mucho por hacer (…)
Porque de ti volví a aprender lo necesario
A prescindir de lo inútil
Que nada es precario
Del brillo de tus ojos
A disfrutar el tiempo lento
Y cuatro cosa útiles
De tu gesto cierto
Y muchas cosas más de ti aprendí (…)
aprendí a sumar lo incierto con lo lógico (…)
aprendí a soportar sólo lo soportable
y quedaba mucho por hacer.
Vendrán días en que el peso que te abruma se hará liviano
Vendrán días en que ese peso
Ya no será carga sino bagaje.
Vendrán días…han de venir…Porque un alma que alberga sentimientos viles
No brilla
Y un alma sin brillo es un tiempo marchito
Para quien lo soporta (…)
Llega el tiempo que en tu campo amado
Plantarás pensamientos.
Junto al pozo de tu huerta,
Enjambres de madreselva
Y esa calma, y esa calma te ha de ayudar.


Porque un alma que alberga sentimientos viles
En nombre de la Comunidad Educativa del I.E.S. «INFANTE DON JUAN MANUEL», quiero reflejar nuestro pesar por el fallecimiento de Pascual y nos gustaría reconfortar, aunque lo sabemos imposible, a su mujer, también alumna nuestra y compañera, Carmen Murcia.