Pascual Fernández

Pascual Fernández

  • Carmen
  • Recuerdos
  • Me acuerdo de…

Las bodas

19 de abril de 2009 por Carmen

“No quiero encarcelarte dentro del amor, porque alegría y belleza no resisten la prisión domiciliaria. Sólo quiero que el amor sea para nosotros una amplia casa donde entremos y salgamos a voluntad; una entrega sin premeditación ni alevosía, aunque nos amemos con nocturnidad y ensañamiento. Y que siempre haya una porción indómita de nosotros, irreductible. Un misterio, un asombro pendiente”
Luis Manuel García
Se casan dos de las personas más importantes de mi vida. Hace unos días decidimos sentarnos juntas y hacer balance de estos años. Pasamos revista a nuestros encuentros y desencuentros, pusimos falta a los que ya no están con nosotros. Intenté evitar las nostalgias aleccionándolas sobre su primera noche de bodas. Reímos mucho, sorteamos así la tristeza común que cada una de nosotras, a su manera sentía. Pero no pudimos, no quisimos, evitar pensar cómo habrían sido estos meses si Pascual aún viviese.
Nos sentimos, pese a todo, felices de haber sobrevivido a tantas tristezas. Yo me sentí amiga, hermana, y también –no pude evitarlo- madre de ellas. Quizá yo era de las pocas personas que siendo tan joven, había cumplido mis votos matrimoniales hasta el “que la muerte nos separe”. Por eso quise felicitarlas por la suerte de haber decidido casarse. Les deseé una larga vida juntos y brindamos como en la peli “por la cándida adolescencia”, una adolescencia que quedaba ya muy lejos pero en la que fraguamos buena parte de las mujeres que hoy somos.
Las miré de nuevo a los ojos y sólo sentí un profundo orgullo ante aquellas mujeres sobrevivientes, ante aquellas mujeres que supieron mantener esa “porción indómita” que, al menos, les asegurará una vida tan de verdad como la que Pascual y yo tuvimos.

Aunque tú no lo sepas de Luis García Montero

Como la luz de un sueño,
que no raya en el mundo pero existe,
así he vivido yo
iluminando
esa parte de ti que no conoces,
la vida que has llevado junto a mis pensamientos…

Y aunque tú no lo sepas, yo te he visto
cruzar la puerta sin decir que no,
pedirme un cenicero, curiosear los libros,
responder al deseo de mis labios
con tus labios de whisky,
seguir mis pasos hasta el dormitorio.

También hemos hablado
en la cama, sin prisa, muchas tardes
esta cama de amor que no conoces,
la misma que se queda
fría cuanto te marchas.

Aunque tú no lo sepas te inventaba conmigo,
hicimos mil proyectos, paseamos
por todas las ciudades que te gustan,
recordamos canciones, elegimos renuncias,
aprendiendo los dos a convivir
entre la realidad y el pensamiento.

Espiada a la sombra de tu horario
o en la noche de un bar por mi sorpresa.
Así he vivido yo,
como la luz del sueño
que no recuerdas cuando te despiertas.

Publicado en: Carmen