Mi conocimiento de Pascual data de mucho tiempo atrás y lo recuerdo con mi hermano, como hermanos gemelos. Mi hermano y él eran como las parejas míticas de superhéroes, siempre dispuestos a ayudar, siempre amigos de sus amigos, siempre sirviendo y protegiendo al débil, siempre creando buen rollo entre todos los que los conocían.
Pasó el tiempo y la que ahora comparte la vida con mi hermano resultó ser la gemela de Carmen, la mujer de Pascual (the big man), ella también se llama Carmen, también tiene dos hijos, también, al igual que cualquiera que se cruzara en la vida de este gran hombre, mejor, esta gran persona, le echamos de menos, añoramos sus risas, sus historias, su compañía, pero nos queda a todos una verdad evidente: LA VIDA NO PUEDE ACABAR AQUÍ.
Mariano Nieto
