Bueno, pues otro añito más que pasa sin ti, PASCUAL…, pero estás en mi cabeza en muchos momentos de mi vida. La alegría que transmitías era contagiosa y es imposible recordarte con tristeza, al revés… siiiiiiiiiempre bien. La rabia es que tus hijos no hayan podido ver lo GRANDE Y MARAVILLOSO que eras para todo el mundo.
UN BESO DONDE QUIERA QUE ESTES!!!!!
Patricia

