Agravio, en una de sus acepciones, significa “perjuicio que se le hace a alguien en sus derechos o en sus intereses”. Esta es una de las palabras que más vienen a mi memoria en los últimos tiempos y en las más diversas ocasiones: agravio. Porque, si hay una palabra que defina cómo me siento, es esta.“hay golpes en la vida tan fuertes… yo no sé
golpes (…) como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma…Yo no sé”
Y el tercer agravio es personal. Casi me da pudor explicarlo, pero siento una rabia muy fuerte al comprobar cómo la viudez te arrebata hasta tu identidad. Pasas a formar parte de un extraño grupo: eres familia monoparental, pero no estás separada, ni eres madre soltera; eres una viuda con 34 años y dos hijos. La cantidad de imposturas que se aventuran desde la buena voluntad, desde el morbo por el dolor ajeno, desde la crítica, desde la indiferencia, desde la ignorancia… Yo, con la muerte de Pascual he perdido al mundo, pero, sobre todo, una forma muy particular de estar en el mundo solo posible junto a él. Por tanto, es imposible calibrar la pérdida, es imposible intentar ponerse en mi situación (sólo quien lo ha pasado lo sabe), son absurdos los consejos mágicos para escapar del dolor. No es cuestión de tiempo, ni de volver a casarse, ni siquiera de un milagro; hay experiencias, como esta de la muerte, que imprimen un sello definitivo y de por vida.
“y , si respiro a tientas,
te conviertes en aire
para que mis pulmones
se renueven y sigan”
(A. M. Drack: Diario de un año sin luna)
Como decía Calderón: “Tuve amor, tengo honor, es todo cuanto sé de mí”. Porque un día tuve amor, porque hoy sigo teniendo mucho amor, ahora sólo me esfuerzo en levantarme cada mañana y poder mirarme al espejo sabiendo que mi amor y mi honor están a salvo.
“Tu casa es una isla
Con un puente a mi casa
Donde las nubes cruzan
Blancas, blandas y néctar,
Donde la hiedra cubre
Los agujeros tristes
Y la luz se renueva
En nuestro rostro ámbar
Porque (…)
Tu casa
Tus palabras (…)
Me devuelven entera
Por el mismo camino
Y la muerte me sabe
Como si fuera vida”A. M. Drack: Diario de un año sin luna.

“Tu casa es una isla